La vio partir sin atreverse a pronunciar palabra
El sol resplandecía haciendo mas evidente la lagrima fugitiva que rodaba hasta su mejilla
No resonaban los pasos y el no entendia porque
¿Seria que se habían compadecido los relojes congelando aquel momento de por si eterno para que su corazón muriera rápido y algún día pudiera, como el fénix, de entre las cenizas renacer aquel amor perdido?
El día más hermosos del año y la tierra se partía en dos para tragarse su dolor
El prefería sufrir a olvidarla
Y ella partía sin siquiera mirar atrás.
Sin darle la esperanza de creer en la posibilidad de que también le haya dolido
¿No deberíamos ser felices si la persona que amamos es feliz?
El tiempo volvió a correr y no había nada que calmara la eminente sensación de vacio emocional
Ya no quedaba nada por hacer
Dio tres pasos hacia ella, tres pasos nada mas, tres paso decididos a pelear por lo que fue, tres pasos desesperados, enamorados, perdidos, tres pasos… y no se animo a molestarla con su amor.
lunes, 22 de agosto de 2011
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